El famoso cruce de Shibuya

La población japonesa alcanza los 127, 3 millones de personas, según el censo realizado en 2013, convirtiéndose en el décimo país más poblado del mundo. El alto nivel de vida y una sanidad de máxima calidad han convertido a Japón en uno de los países con uno de los índices más altos de esperanza de vida, 81,25 años en 2006.

Se trata de una población muy envejecida, tan sólo el 14% de la población tiene menos de 15 años, el 65% tiene una edad que oscila entre 15 y 65 años y el 21% supera los 65 años. En decir, casi uno de cada cuatro japoneses es mayor de 65 años. Además la tasa de natalidad es muy baja, un 9%, y no para de descender.

Tokyotas paseando por la ciudad

Tokyotas paseando por la ciudad

Con este panorama se calcula que para el año 2050 la población japonesa habrá disminuido a 100 millones de habitantes, y para 2100 habrá bajado hasta sólo 64 millones. Esta disminución de la población provocará en el futuro un grave problema socioeconómico, ya que con esa pirámide demográfica la población en activo será insuficiente para mantener el actual sistema de pensiones.

Japón cuenta con una densidad de población muy alta, de 339,5 habitantes por Km2. El 95% de sus habitantes viven en núcleos urbanos. Casi 80 millones de personas se concentran en la costa este de la isla de Honshū y en el norte de la isla de Kyūshū. En la zona que se conoce como Gran Tokyo – que integra la ciudad de Tokio y las prefecturas de Chiba, Kanagawa y Saitama – viven 136 millones de personas. Las siguientes ciudades más pobladas son Yokohama (3.555.473), Osaka (2.624.129), Nagoya (2.190.549), Sapporo (1.854.837), Kōbe (1.513.967), Kioto (1.466.163), Fukuoka (1.325.611), Kawasaki (1.290.426) y Kitakyushu (1.000.211).

La alta densidad de población ha provocado un espectacular aumento del precio del suelo, que en algunas ciudades ha llegado a subir más de un 15.000% desde 1955. Para muchas familias esta tendencia las ha obligado a fijar su residencia a muchos kilómetros de su lugar de trabajo, lo que les obliga a recorrer grandes distancias a diario.