Entradas

DRUM TAO desató su energía en Madrid

El pasado jueves 23 de marzo tuvimos la suerte de presenciar un espectáculo que nos trasladó al Japón más profundo y racial. El grupo japonés Drum Tao hizo escala en Madrid dentro de su gira europea 2017 y trajo a nuestra ciudad el sonido de los Taiko (también conocidos como “Wadaiko”), los grandes tambores japoneses.

drum-tao-teatros-canal

Drum Tao se creó en 1993, en la prefectura de Aichi, cuya capital, Nagoya, se encuentra a unos 350 kms de Tokio. Su objetivo es dar a conocer el arte tradicional japonés a través de un espectáculo vibrante y accesible al público occidental.

A principios de los años setenta, un pequeño grupo de jóvenes de la Isla de Sado decidieron recuperar el arte de los Taiko. Su iniciativa fue seguida por otros grupos del archipiélago y ahora son muchos los grupos de Taiko que existen en Japón. Algunos son fieles a las piezas y ritmos tradicionales, mientras que otros son más experimentales y fusionan las músicas antiguas con influencias occidentales e incluso utilizan instrumentos electrónicos.

Drum Tao se dieron a conocer en Occidente en 2004, cuando actuaron en el Fringe, un festival alternativo de artes escénicas que se celebra en Edimburgo de forma paralela al famoso Festival de Edimburgo. Desde entonces han actuado en 22 países, entre ellos, Alemania, Australia, EEUU, Canadá y ahora, España, y unos 7 millones de espectadores ya han visto su espectáculo.

Su labor como difusores del arte tradicional japonés ha sido reconocida numerosas veces por el gobierno nipón, que les han concedido importantes premios.

drum-tao-gira-2017

Desde el comienzo de la actuación, los tambores de Drum Tao desplegaron sobre el escenario una fuerza casi sobrenatural que inundó la Sala Roja de los Teatros del Canal. Ese sonido hipnótico se mezclaba en ciertas ocasiones con la paz y quietud de otros instrumentos tradicionales japoneses, como el shamisen (una especie de pequeña guitarra de tres cuerdas que se toca con una uñeta llamada bachi), el koto (arpa japonesa) y Kagura-bue (flauta travesera de bambú).

Las dos horas de espectáculo se nos hicieron cortas y el grupo tuvo que regresar a escena para ejecutar un bis en el que desplegaron una traca final.

Si quieres más información, aquí puedes visitar la web oficial en inglés de Drum Tao.

drum-tao-madrid

drum-tao-madrid

Celebramos el Año Nuevo Japonés en la Fiesta Mochitsuki 2017

fiesta-mochitsuki-2017-taiko

La Fiesta de Mochitsuki congregó a más de mil personas en el Colegio Japonés de Madrid

El pasado domingo 15 de enero tuvimos la suerte de asistir en Madrid a la tradicional Fiesta de Mochitsuki que celebra la llegada de un nuevo año y en la que se preparan los Mochi, los famosos pastelitos de arroz glutinoso cuya masa se golpea una y otra vez hasta obtener esa textura gomosa tan característica.

Este año la Fiesta tuvo lugar en el Colegio Japonés de Madrid, ubicado en el barrio de El Plantío, a unos 9 kms de Moncloa, y una vez más estaba organizada por la Asociación de la Comunidad Japonesa de Madrid.

colegio-japones-fiesta-mochitsuki-2017

En la entrada del Colegio Japonés esperaban cientos de personas

Al llegar, nuestra sorpresa fue mayúscula cuando nos encontrarnos en la puerta con una inmensa cola formada por cientos de personas que esperaban pacientemente para acceder al recinto. Es nuestro primer año y no nos imaginábamos una convocatoria tan numerosa. Por suerte la cola avanzó con rapidez y en menos de media hora ya pudimos entrar en el Colegio. Las medidas de seguridad eran enormes, no hay que olvidar que la Fiesta del pasado año se había cancelado debido al temor a un atentado terrorista tras los tristes sucesos acontecidos en París en noviembre de 2015.

fiesta-mochitsuki-madrid-2017

Dos jóvenes presentadores hicieron de maestros de ceremonias en la Fiesta Mochitsuki 2017

Después de superar los férreos controles de seguridad y tras presentar nuestras reservas impresas y abonar 5€ por cada entrada (los niños entraban gratis), pudimos por fin acceder a la puerta del gimnasio, donde en un mostrador pudimos comprar puntos para luego canjearlos por comida y bebida. Nos entregaron una carta con el menú para que pudiéramos calcular los puntos que íbamos a necesitar.

Dentro del gimnasio, dos canastas de baloncesto, una a cada lado, nos permitían calcular la superficie aproximada del recinto. No cabía ni una mosca, habría más de mil personas. En el lateral del fondo, se había levantado un gran escenario engalanado para la ocasión, y en el otro lateral y los dos fondos había numerosos puestos con comida, juguetes y algunos puestos que ofrecían demostraciones de caligrafía japonesa y origami. Frente al escenario habían dispuesto unas diez filas de asientos, y en el centro de la cancha se ofrecía una demostración de cómo se preparaba la masa de los Mochi, con varios jóvenes japoneses que invitaban al público a golpear la masa con los Kine, unos mazos de madera, sobre un Usu, un gran mortero de madera.

mochi-fiesta-mochitsuki

La elaboración de la masa de los mochi es un proceso laborioso en el que pudo participar el público asistente

Entre el publico, formado por niños, jóvenes y adultos tanto japoneses como españoles, se encontraban numerosas personalidades como el embajador de Japón, Masashi Mizukami, y representantes de instituciones japonesas, como Kubo Toshihiro, director del Colegio Japonés de Madrid, la Asociación Japonesa de Madrid y Yoshida Shoji, director de la Fundación Japón.

caligrafia-japonesa-fiesta-mochitsuki

Tuvimos el privilegio de que nos escribieran “Japonko” en katakana

En los puestos pudimos comprobar la presencia de restaurantes como Ginza, Donzoko, Kokoro y Yoka-Loka, y tiendas conocidas como Tokyo-Ya, donde nos encontramos con nuestra amiga Amelia. Después de esperar una larga cola para adquirir unos Yakisoba, comprobamos con cierta frustración como se agotaron poco antes de alcanzar nuestro preciado destino y tuvimos que improvisar un plan B con unos deliciosos Yakitori. Y de postre, por supuesto, no podían faltar los omnipresentes Mochi.

Sobre el escenario se iban sucediendo diversas actuaciones musicales, artísticas, deportivas e incluso humorísticas. Asistimos por primera vez a un partido de Hanetsuki, una especie de bádminton japonés sin red que sólo se juega en Año Nuevo, cuyas raquetas llamadas Hagoita, son verdaderas obras de arte, y en el que al jugador que falla un punto se le marca con una tira negra en la cara.

koto-fiesta-mochitsuki

El koto es un instrumento de cuerda introducido en Japón desde China durante la Era Nara (710-793)

También disfrutamos con una demostración de Taiko a cargo de un grupo formado exclusivamente por mujeres. El Taiko es el famoso gran tambor japonés que se toca con unas baquetas de madera denominadas bachi, y que produce un efecto hipnótico al que es difícil resistirse. Escuchamos también un recital de Koto, el arpa japonesa, un hermoso instrumento de cuerda de origen chino, que consiste es una caja de resonancia rectangular, de madera de kiri de unos dos metros de longitud, con trece cuerdas y dos aberturas en la parte posterior.

La Fiesta de Mochitsuki fue una nueva oportunidad para vivir en primera persona la cultura japonesa y para comprobar lo vivo que está Japón en Madrid. Para nosotros La Fiesta de Mochitsuki supuso una nueva inmersión en la vida japonesa, aunque esta vez, dada la enorme afluencia de público, podemos decir que fue un auténtico baño de masas. ¡¡El año que viene seguro que volvemos!!